La madrugada del martes pasado me dió una nueva razón para escribir en el blog, y también para revivir en mi ese deseo pasivo de que el mundo se acabe. El país en el que vivo me conmociona cada vez más, mi decepción en el pueblo mexicano no puede ser más grande, y ya no digamos de la pena que me causa ver como hemos sustituido nuestras costumbres por las del vecino y esas cosas, dejando todo eso aparte miro con tristeza, casi con vergüenza el inicio de una serie lamentable de eventos que inevitablemente culminaran en una crisis socio-política para nuestro país. Suena dramático ya sé, pero estoy segura de que paises como la URSS y Yugoslavia tampoco esperaban que las cosas se les salieran tanto de las manos.
Lo que este país presenció en la víspera del aniversario de Independencia se trata de un despreciable acto criminal perpetrado (como ya es costumbre) con la escasa, ridícula astucia que a nuestro gobierno caracteriza. El mensaje es meramente político de eso no me cabe duda alguna, aunque hasta ahora no se me ocurre ninguna razón derivada de tensiones políticas que soporte este reprobable incidente. Los altos mandos siempre se las han ingeniado para distraernos con presuntos atentados o accidentes, como lo sucedido con las explosiones en los ductos de pemex el año pasado.
Lo cual sólo me hace pensar que esta vez debe haber bastante en juego como para que se hayan atrevido cometer semejante barbarie y eso es lo que me preocupa, siempre hemos sido desvergonzados pero jamás habíamos cruzado la línea, si alguien decidió asesinar al azar a personas inocentes eso quiere decir que ya no tienen ni una pizca de respeto por nada de lo que le pueda suceder a este país y a la gente que lo conforma, ahora creen que pueden asesinar a quien se les pegue la gana basados en un conflicto de intereses o algo aun mas vano que eso.
Tengo dos opiniones al respecto. Una que deslinda de toda responsabilidad a los que han sido catalogados como principales sospechosos, y otra que pretende descifrar el ¿por qué? y no el ¿quién?
Pienso que como dicen, hay de dos sopas, o lo hizo alguien inocente entre comillas que de verdad no sabía lo que hacía y que desconocía por completo la magnitud de los daños que causaría el siniestro, o lo hizo alguien que sabía perfectamente lo que hacia y que también desconocía por completo la magnitud de los daños que causaría el siniestro. Si estuvieramos hablando de bombas molotov o artefactos de artillería barata o algo así por el estilo, la primera de mis observaciones sería la indicada. Sin embargo, hablamos de granadas de fragmentación, armamento que no se puede conseguir a la vuelta de la esquina, por lo tanto dudo que el responsable sea un chamaco travieso maleducado, un transtornado mental o algún guerrillero serrano con inconformidades políticas, los guerrilleros no se meten con la gente, mucho menos con los suyos, algunos son gente con un amplio sentido crítico dotados de juicios morales y éticos tan poderosos que se atrevieron a abandonar sus vidas por un ideal, asi que dudo, dudo que hayan sido ellos.
Eso nos deja con la opción de que se haya tratado de un movimiento más elaborado obviamente comandado por una institución más elaborada. Se me ocurren el narcotráfico, el crimen organizado y que creen, tambien se me ocurre el propio Estado.
No concibo razones para culpar al narcotráfico que sin duda es la corporación más inteligente que este país posee. Estos amigos no se andan con juegos, si se traen a alguien en la mira saben perfectamente que lo mejor es una ejecución limpia, rápida. Hasta para matar son cautelosos, la violencia dentro de esta organización se da por rencillas entre sus miembros, jamás se meten con nadie que no este coludido en el negocio. Ahora, con el crimen organizado es más simple, ellos viven bajo la impune protección del Estado, ¿quien va a querer morder la mano que le da de comer? Y por último, el Estado. Por principio de cuentas tiene poder para hacer todo cuanto le plazca, como por ejemplo, desaparecer dos granaditas del inventario de armamento de cualquier campo militar, o como movilizar a todas las fuerzas de seguridad de una entidad para intentar darnos atole con el dedo haciéndonos creer que el autor intelectual de este genocidio actuó con la singular destreza que sólo se le puede adjudicar a un "terrorista" de categoría tal, que hay sido capaz de burlar a todo un lote militar, alguien que seguramente dicen ellos pertencece a un inteligencia criminal superior como el narcotráfico.
Bueno de plano estos cuates nos creen estúpidos, pero a mi no me la pegan. Sigo pensando en los conflictos políticos latentes, algo que me ayude no a justificar sino a comprender los motivos que los orillaron a montar esta satira maldita que terminó con la vida de ocho civiles inocentes.
Si tienen pedos pues que los arreglen entre ellos, que acribillen a la primera dama o a los hijos de Godoy pero dejen de sembrar terror entre la comunidad, eso es lo menos que este pueblo necesita.
Y como si eso no fuera suficiente para hacerme hervir de coraje, todavia sale el pendejo de pipo (perdon por el adjetivo pero es que no le queda otro) a desempolvar el discurso protocolario "Lease a toda la nación en caso de haberla cagado en grande" a hablarnos del honor como si en serio lo conociera y de solidaridad y unión y demás, y a decirnos que como siempre piensa combatir no las causas sino las consecuencias aplicando "todo el poder de la ley sobre los responsables, bla bla bla..." y gastandose el dinero del mundo en muchas, muchas armas para garantizar la supuesta soberanía nacional y eso tampoco me lo trago.
Les dire como pienso que va a terminar esto, van a agarrar al primer pobre idiota que se les ponga en frente y le van a ofrecer menos años de condena o algo asi a cambio de que confiese y asuma la responsabilidad por el atentado y asi todos ganan! el gobierno rinde "cuentas", la gente se pone contenta y el pobre idiota consigue un buen trato por su libertad, asi es esto de la gran estafa del viernes por la tarde, asi de facil se puede vender una nación entera.
Las cosas se van a poner feas, muy feas, vamos a entrar a una etapa de paramilitarizacion y a pedos como toques de queda y esas situaciones que hasta hace poco parecian lejanas, incluso surreales, y todo con tal de que la iniciativa privada que tiene por títere al señor presidente consiga lo que sea que ande buscando aunque eso implique sacrificar la vida de unos cuantos en el proceso.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario